No me refiero a su magnifica novela, uno de mis libros favoritos de todos los tiempos, sino a su descripción de Aníbal en una entrevista, que por supuesto, os recomiendo. Los que me conocéis ya sabéis que no soy imparcial, ya que estoy totalmente de acuerdo. Poco más se puede decir tras leer esta respuesta.
¿Con cuál de esos tres personajes, Alejandro, César y Aníbal, se siente más identificado? ¿Con cuál más a gusto a la hora de novelar sus hechos? ¿Cómo los ordenaría en función de su genio militar?
No me identifico con mis protagonistas, pero el que me resulta más interesante y, bueno, simpático, es Aníbal. Qué carismático debe de haber sido este hombre. Luchando durante años en tierra ajena con un ejército de mercenarios (libios, númidas, íberos, galos, griegos…) y unos pocos oficiales púnicos (capitanes, tenientes), y puesto que no hay ni patriotismo ni ideología o religión en común, lo único que los une a todos es él, Aníbal; nos cuentan los romanos que no hubo motines y que muy pocas deserciones, y durante todo ese tiempo todos sabían que el Senado recompensaría con montañas de oro a un asesino por liberar a Roma del máximo peligro de su historia… Y no es conquistador como los otros dos, es un general bajo el mando del Senado cartaginés, y parece que nunca haya pensado en tomar el poder en sus manos – se podría escribir una bonita ucronía sobre su golpe de estado en vez de obedecer, como buen demócrata, al senado y luchar en Zama cuando todo ya está perdido. Aníbal me parece un hombre que nunca perdió la razón; Alejandro es un genio que después se vuelve loco, César el máximo profesional del poder (comparado con él y Augusto, todos los que juegan a políticos en el mundo actual parecen “amateurs”), y ambos luchan por fines propios.









