Estos días, y gracias a Blagdaros, me he apuntado a una partida por internet en Comunidad Umbría, pero no de rol, sino de Harpoon 4, el juego de guerra aeronaval moderna. El master que dirige la partida va a preparar primero varios escenarios menores, antes de que juguemos algo más complicado. Asi, que para motivarme y refrescar viejos conocimientos, nada mejor que mucha wikipedia y algunas novelas de guerra aeronaval. La primera que me he leido es Tormenta Roja de Tom Clancy, un libro que me acompaña desde hace muchos años.
Hay que comentar varias cosas sobre esta novela. Antes de que Clancy se dedicara a perder por completo el sentido de la realidad, en las novelas de Ryan, y demostrara que no tiene ni idea de guerra aeronaval, escribio esta historia y La Caza del Octubre Rojo, pero en ambas contaba con la colaboración de Larry Bond, un verdadero experto en el tema, y precisamente diseñador de Harpoon. Cuando se separaron, Bond ha seguido escribiendo novelas belicas, donde si demuestra que el sabe de que escribe. En Tormenta Roja, vemos como un incidente por parte de independentistas musulmanes contra sus jefes sovieticos, provoca una enorme crisis petrolifera, que acaba desencadenando la tercera guerra mundial. En la novela vamos a seguir todos los campos de batalla, y todo tipo de combates, tanto en mar como en tierra. Plagada de personajes, y dificil de seguir si no tiene unos breves conocimientos militares, Tormenta Roja es una verdadera gozada para el que le gusta el tema, además de que no sufre de los fallos de Clancy de sus libros posteriores, donde todo se resuelve por alguna casualidad afortunada, siempre del bando americano, claro. Es más, en este caso, el protagonista principal es un general sovietico, Alekseyev, al que seguimos de principio a fin, tanto en el campo politico como en el militar, y que acaba siendo vital para el final de la guerra. Otro día contare la historia de como un sargento descubrió este libro en mi taquilla en la Escuela de Telecomunicaciones de la Armada, y como a partir de ese día fui el comunista de la promoción. Dada la portada y el titulo, no me extraña, claro.